El joven que murió convertido en una “bruja” en la mente de su agresor
Fernando tenía apenas 24 años y jamás imaginó que aquella noche terminaría convertido en víctima de uno de los cr1m3n3s más perturbadores registrados en Saltillo.
De acuerdo con testimonios recabados, el hombre que lo at4c0 llevaba tiempo asegurando que una “bruja” lo perseguía, aparecía por las noches y no lo dejaba tranquilo. Personas de su entorno también señalaron que consumía cristal y que sufría fuertes alucinaciones.
🔪 El 8 de marzo de 2026, en la zona de Ampliación Villas de San Lorenzo, Fernando se cruzó con él. Según los testimonios, el agr3s0r se acercó por la espalda y le dio un m4ch3taz0 en la c4bez4. Fernando cayó al suelo y el at4qu3 continuó de forma brut4l.
🩸 Lo más escalofriante es que, presuntamente, el agresor no creía estar at4c4nd0 a Fernando. Estaba convencido de que aquel joven era la supuesta “bruja” que lo perseguía. Incluso después de lo ocurrido habría seguido diciendo que había matado a una bruja. Un comerciante de la zona aseguró que un policía que participó en la detención contó que el hombre repetía precisamente esa versión. El propio periodista Luis Zúñiga también afirmó que un Ministerio Público relacionado con el caso le habría contado que el detenido llegó ens4ngr3nt4do y asegurando que Fernando era esa supuesta criatura.
📞 Hay otro detalle todavía más impactante: según los testimonios, durante el ataque el agr3s0r habría estado hablando por teléfono con su propia madre, quien posteriormente habría intervenido para entregarlo a las autoridades.
Personas cercanas también relacionaron sus delirios con una mujer llamada Ana, fallecida tiempo atrás durante el incendio de una vivienda. Según estas versiones, el agresor aseguraba que aquella mujer lo había “embrujado” y decía verla constantemente. Nada de esto significa que existiera tal brujería, pero sí muestra el nivel de obsesión y alteración que describen quienes lo conocían.
Fernando no era una “bruja”, ni era enemigo de ese hombre y mucho menos tenía nada que ver con las historias que había construido dentro de su cabeza; era simplemente un joven de 24 años que terminó pagando con su vida por el delirio de otra persona.
Y quizá eso sea lo verdaderamente aterrador de este caso: que para Fernando no hubo advertencia, ni oportunidad de entender qué estaba pasando. Simplemente se encontró frente a alguien que, según los testimonios, ya no distinguía entre lo que imaginaba y la realidad.
🕊️Mientras el agresor creía haber terminado con una supuesta “bruja”, una familia acababa de perder para siempre a Fernando.
