Pipero se pone muy "chiles" por el paso y le recetan pIomo en Chimalhuacán
En el meritito centro de Chimalhuacán, la civilidad vial brilló por su ausencia. Un pipero y el conductor de una camioneta se toparon de frente en una calle angosta y decidieron jugar a ver quién era el más terco. Como ceder el paso es debilidad en esta jungla de asfalto, ninguno quiso meter la reversa, armando un concierto de cláxones y gritos.
El operador de la pipa se sintió muy chiles, creyó que la calle venía incluida en su contrato, y se bajó de la unidad para ir a cantarle el tiro al de la camioneta. Llegó a la ventanilla con toda la actitud de repartir coscorrones, pero el otro traía el instinto más acelerado.
En lugar de bajarse a intercambiar puñetazos, sacó el fierro y le disparó antes de que el pipero pudiera siquiera afinar la voz para el reclamo.
Viendo al pipero probando el sabor del pavimento, el del gatillo alegre aplicó la de “aquí espantan”. Metió reversa con singular maestría, esquivó todo lo que se le cruzó y peló gallo hacia las avenidas principales, haciéndose ojo de hormiga en segundos.
Los vecinos de la zona salieron disparados al escuchar los plomazos para auxiliar al caído. Entre la desesperación y el alboroto, la banda de la cuadra intentó calmar al herido en lo que llegaba la ambulancia para trasladarlo rumbo al hospital más cercano.
Mientras tanto, los agentes de la Fiscalía del Estado de México ya abrieron su famosa carpeta de investigación. Están pegados al video de las cámaras de seguridad jugando al detective, a ver si logran descifrar las placas y atrapar al escapista armado.
