Trabajadores encuentran oro valuado en más de 10 millones de dólares
Un grupo de obreros de la construcción vivió una sorpresa histórica en Dendermonde, Bélgica, al toparse con un tesoro de oro escondido durante años en los cimientos de un edificio. El hallazgo ocurrió mientras el equipo realizaba trabajos de renovación en una propiedad perteneciente a la organización benéfica CAW East-Flanders, y los trabajadores se encontraban instalando una tubería de alcantarillado cuando se toparon con la gran cantidad de lingotes y monedas.
Al retirar tierra y parte de la estructura, el equipo encontró monedas antiguas, una pepita de oro y, después, 49 lingotes de oro macizo que habían sido ocultados deliberadamente en las paredes y los cimientos. En total se contabilizaron 49 lingotes y más de 4 mil monedas de oro. El valor del tesoro se calcula en unos 9 millones de euros, equivalentes a aproximadamente 10.4 millones de dólares.
Mario, el encargado del proyecto, describió el momento como una sensación alucinante, y contó que sus trabajadores gritaron al darse cuenta de lo que habían encontrado. Por su parte, uno de los empleados, identificado como Kobe, relató que la primera reacción de la cuadrilla fue de incredulidad y asombro, pues nadie esperaba encontrar algo así detrás de los muros.
Lejos de quedarse con el hallazgo, los responsables de la obra decidieron notificar de inmediato a las autoridades en lugar de intentar apropiarse del oro, conscientes de que retenerlo podría constituir un delito. Todas las piezas fueron inventariadas por la policía y trasladadas a una bóveda de alta seguridad bajo custodia del gobierno federal.
El descubrimiento generó tanto revuelo que decenas de curiosos y buscadores de tesoros acudieron al lugar con la esperanza de encontrar algo del oro restante, por lo que la policía tuvo que advertirles que ya no quedaba nada por hallar y que acercarse a la obra representaba un peligro. Ahora las autoridades investigan quién escondió el tesoro y a quién podría corresponder legalmente.
Los obreros desenterraron el tesoro mientras trabajaban en los cimientos del edificio. Entre ellos hay un joven de 18 años empleado durante el verano.
"Nuestra primera reacción fue de incredulidad y asombro", declaró el estudiante, llamado Kobe, a la emisora pública belga VRT.
"Al principio pensé que eran monedas de 1 euro. Pero luego también vimos una pepita de oro allí. Fue entonces cuando nos dimos cuenta de que era algo más grande".
