6 “Ordenes Polémicas” que Firmó Donald Trump en su Primer Día de Mandato
Donald Trump puso la Casa Blanca de cabeza, firmando una serie de Órdenes Ejecutivas que han generado polémica.
A continuación te traemos un resumen de lo más polémico.
Trump firmó un indulto completo a las 1500 personas que participaron en el incidente del Capitolio en Enero 6
Trump firmó otra orden ejecutiva declarando a los carteles de droga, como organizaciones terroristas.
Esta orden autoriza a los militares, atacarlos con fuerza letal.
“Esta orden no le gustará a México”, dijo mientras lo firmaba.
Trump retiró a Estados Unidos del acuerdo, argumentando que había traído un impacto negativo en la economía.
El acuerdo limita las emisiones de carbono de los países, pero fue criticado porque no ofrecer un cambio real en el calentamiento global.
Estados Unidos ya no otorgará la ciudadanía a los hijos de inmigrantes que hayan nacido en el territorio.
“Somos el único país que hace esto. Tenemos que proteger a los americanos que pagan sus impuestos”, dijo el presidente.
Trump firmó una orden ejecutiva que garantiza la libertad de expresión, y además incapacitó al propio gobierno de censurar a alguien.
Esto significa que redes sociales como Facebook y X, serán más laxas con el moderamiento de su contenido.
Trump firmó una orden para crear el “Departamento de Eficiencia de Gobierno” (DOGE).
Este departamento se encargará de hacer cambios dramáticos como:
– Reducción de Burocracia
4. Executive Order Against Radical Gender Ideology
— MatrixMysteries (@MatrixMysteries) January 21, 2025
- In his first moments in the Oval Office as the 47th president of the United States, President Trump signed an executive order opposing radical gender ideology, aiming to uphold traditional views on gender. pic.twitter.com/HVWrp81ozV
– Reducción de Ministerios de Gobierno
– Reducir el gasto público hasta 2 mil millones de dólares.
Trump firmó una Orden Ejecutiva donde el gobierno se opone a la ideología de género, y apuesta por una visión tradicional de los géneros.
Esto quiere decir que el gobierno no contratará empleados para cumplir una ‘cuota de género’, sino más bien basadas en la meritocracia y las visiones tradicionales.
