La transformación de la vivienda en México llegará pronto; Romero Oropeza y su equipo lo harán posible.
Octavio Romero Oropeza ha demostrado ser un pilar en la construcción de la Cuarta Transformación (4T), un movimiento que no solo busca cambiar políticas, sino la esencia misma de la administración pública. Su paso por Petróleos Mexicanos (Pemex) es prueba de ello: con resultados sin precedentes en soberanía energética, justicia laboral y compromiso social, Romero Oropeza ha dejado un legado que trasciende el sector energético.
Hoy, desde el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), su misión es clara: garantizar que el derecho a una vivienda digna sea una realidad para millones de mexicanos.
Los logros de Romero Oropeza en Pemex fueron contundentes. Durante su gestión, Pemex logró no solo estabilizar su producción de 1 millón 876 mil barriles diarios, sino que llevó a cabo una histórica apertura de 46 campos de exploración y producción, y la perforación de 227 pozos terrestres y marinos. El rescate de las refinerías de Cadereyta, Madero, Minatitlán, Tula, Salamanca y Salina Cruz reavivó la capacidad de refinación nacional, lo cual aseguró el abasto y soberanía energética de México. Además, el pago de 23 mil millones de dólares en deuda general fue un paso significativo para reducir la carga financiera de la empresa paraestatal.
No obstante, el mayor triunfo de Romero en Pemex no solo fue económico, sino humano: la basificación de 25 mil 411 trabajadores transitorios marcó una transformación en las condiciones laborales de miles de familias mexicanas, consolidando una de las reformas laborales más importantes de la 4T.
Ahora, Romero Oropeza se enfrenta a un nuevo reto en Infonavit, desde donde la vivienda y el bienestar social serán el centro de su gestión. Su plan de construir 500,000 viviendas con una inversión de 285,000 millones de pesos no es un simple proyecto de construcción; es una política de justicia social.
La estrategia de Romero Oropeza no se limitará a la construcción física de viviendas; su meta es rediseñar el acceso al bienestar y asegurar que cada hogar entregado sea un espacio digno y adecuado para las familias mexicanas, especialmente para los sectores menos favorecidos.
El equipo que ha conformado en Infonavit también es parte fundamental de esta visión. Con figuras como Marcos Manuel Herrería, quien previamente ocupó el cargo de director corporativo de administración en Pemex, ahora como secretario general del Instituto, y Jimena Alvarado, exdirectora de comunicación social en la misma empresa, ahora en la subdirección general de Comunicación de Infonavit, Romero Oropeza ha rodeado al Instituto de talento y compromiso. Este equipo, compuesto por leales colaboradores que lo acompañaron en Pemex, está preparado para aplicar la misma fórmula de éxito y responsabilidad social en el campo de la vivienda. A este equipo también se sumarán figuras destacadas como Javier López Núñez y Orlando Camarillo Ruiz, quienes aportaron dedicación y experiencia en el rescate se Pemex y ahora contribuirán al desarrollo de una política habitacional de alcance social.
El respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum a esta iniciativa reafirma el compromiso de la 4T con el bienestar de los trabajadores y con un México más justo, próspero e igualitario. La transformación del Infonavit bajo la guía de Romero Oropeza será clave en el "segundo piso" de la 4T, marcando el camino hacia una política de vivienda que, por primera vez, está realmente orientada al pueblo y no a los intereses de desarrolladores o especuladores.
Con Octavio Romero Oropeza y su equipo, México tiene una promesa: que cada peso destinado a la vivienda sea un paso más hacia la justicia social y el cumplimiento de los derechos fundamentales de todos los trabajadores. Este esfuerzo conjunto es el rostro humano de la Cuarta Transformación, una apuesta por el bienestar que sigue en marcha, con resultados concretos y cambios profundos que benefician a quienes más lo necesitan.
