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La impactante confesión del constructor del Titan.

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 En una sorprendente declaración, Stockton Rush, CEO de OceanGate y una de las víctimas mortales de la implosión del submarino Titán, admitió haber «roto algunas reglas» durante la construcción de la embarcación destinada a explorar los restos del Titanic. Rush reconoció haber utilizado materiales no recomendados, como titanio y fibra de carbono, los cuales no son conocidos por su resistencia a las altas presiones de las profundidades marinas.

A pesar de esto, Rush afirmó que gracias a la pericia de ingenieros competentes, lograron fabricar el submarino que finalmente se convirtió en su trampa mortal. Especialistas coinciden en que el uso de estos materiales fue un factor determinante en la implosión que destruyó la nave en pocas horas desde que inició su descenso el pasado domingo.

De manera irónica, Rush guarda una peculiar «conexión» con el Titanic, ya que su esposa es descendiente de uno de los sobrevivientes del trágico hundimiento del transatlántico en 1912.

En un video grabado antes de la tragedia, Rush explicó que contrató a ingenieros competentes que respaldaron sus cambios en los materiales utilizados para la construcción de la nave. Aunque el titanio y la fibra de carbono no son recomendados para este tipo de submarinos debido a la presión que deben soportar, Rush decidió seguir adelante con la «innovación», aunque no mencionó a los ingenieros responsables.

Los expertos coinciden en que conocer qué elementos se recuperaron del mar sería crucial para comprender las causas del «evento catastrófico» que inutilizó el submarino, debilitó su estructura y provocó su implosión bajo la enorme presión, causando una muerte instantánea para los cinco ocupantes, incluyendo a Stockton.

El submarino Titán, en realidad, era una cápsula similar en diseño a algunas medicinas, con una «cola» adosada para facilitar la navegación. Son precisamente estos dos sectores los que podrían explicar el desencadenamiento de la tragedia que cobró cinco vidas.

El «tubo» en el que viajaban los aventureros estaba construido en grafito y sellado con dos semiesferas de titanio. Además, en la popa se añadió un cono para mejorar la navegación. Estas piezas clave se convierten en la clave para entender la tragedia. Los equipos de rescate encontraron dos piezas, una de ellas perteneciente a la cola del submarino.

Los expertos concluyen que al romperse la cola, el agua ingresó hasta la «tapa» posterior de la nave, que no resistió la presión, lo que provocó una implosión devastadora. El submarino se destruyó y se comprimió como una lata aplastada, bajo la inmensa presión del Atlántico. Así es como el Titán sucumbió.

En el breve video, Rush describió sin saberlo cómo cayó en una trampa perfecta junto con sus cuatro compañeros. Admitió haber roto reglas y escogido qué normas seguir, destacando el valor que la sociedad otorga a estas decisiones. Para él, esto es innovar en lugar de simplemente inventar.

Rush mencionó en varias ocasiones su proceso de no seguir las recomendaciones, como el uso de titanio y fibra de carbono en un submarino, algo no aconsejado por los expertos en la construcción de este tipo de embarcaciones. Sin embargo, él lo consideraba un acto innovador. En una presentación previa, Rush afirmó: «Arriesgamos capital, pero no vidas». Lamentablemente, esta vez el resultado fue dramáticamente opuesto.

La impactante confesión de Stockton Rush sobre la construcción del submarino Titán revela una serie de decisiones arriesgadas que, en última instancia, llevaron a la trágica implosión de la nave y la pérdida de cinco vidas. A medida que se investiga el incidente y se analizan los materiales utilizados, es crucial aprender de este desastre y asegurar que los estándares de seguridad sean prioritarios en futuros proyectos de exploración submarina. La historia del Titán servirá como una dolorosa lección sobre la importancia de la prudencia y la responsabilidad en la construcción de embarcaciones destinadas a aventuras en las profundidades del océano

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